El joven fue sorprendido comprando agua después del toque de queda por guardias del pueblo.

Por: Stiven Ferrer – www.elambito.com

Un filipino de 28 años, identificado como Darren Manaog, fue sorprendido violando el toque de queda después de 6 de la tarde en Filipinas, aparentemente se encontraba comprando agua, pero las autoridades como castigo lo obligaron a realizar una serie de ejercicios que terminaron causándole la muerte. 

Según relata su esposa, el hombre fue llevado con otros a una plaza, dónde le dijeron que tenían que hacer 300 sentadillas como castigo, sin embargo debían hacerlas de forma sincronizada entre todos o de lo contrario tendrían que repetirlas.

La mujer relata que después que el hombre llegó a su casa con mucho dolor en las rodillas y músculos, se acostó a dormir, pero en lugar de disminuir el dolor, a los días empeoraban. 

“Luchó por caminar, se arrastraba por el piso y le costaba levantarse. Cuando pidió ayuda para ir al baño, empezó a tener convulsiones, su rostro se puso violeta y su corazón dejó de latir”, describió la mujer, identificada como Reichelyn Balce.

Finalmente al ver el estado del hombre, decidieron llevarlo al médico, pero a los días de haber ingresado ha estado de coma, falleció.