Aquella tarde, Bacca marcó por duplicado para un 2-0 sobre Deportivo Pasto.

Por: George De La Hoz

Un 1 de marzo de 2009 Junior recibía en Barranquilla a Deportivo Pasto, un duelo que escribió un antes y un después en la historia del club rojiblanco ya que en el banco de suplentes se encontraba un joven Carlos Bacca que estaría a punto de saltar al terreno de juego para empezar a escribir una vida llena de goles y títulos.

En aquel entonces, los rojiblancos dirigidos por Julio Comesaña no encontraban el rumbo. Intentaban desde todos los lados y el gol no llegaba, pero al minuto 56′ el DT uruguayo mandó al campo a Carlos Bacca por Luis Carlos Ruiz.

No pasaron ni 10 minutos cuando Bacca recibió una pelota por parte de Emerson Acuña y tras encarar en las inmediaciones del área, el porteño la clavó en el palo izquierdo del arco custodiado por Nelson Ramos.

Bacca apareció nuevamente al minuto 76′ para firmar su doblete. Giovanni Hernández filtró un excelente pase para que Bacca se le adelantara a los defensores del cuadro pastuso y de primera definiera para el 2-0 final.

Pitazo final, pero para el compromiso porque la carrera de Bacca apenas empezaba, llena de goles, títulos y distinciones individuales. Con Junior consiguió los títulos del apertura 2010 y clausura 2011, siendo además goleador con el club, tantos que hoy en día se siguen extrañando y que se espera que en algún momento regrese para cerrar su carrera con el club de sus amores.

En Europa y Selección Colombia también ha sido un digno representante, cada gol y cada actuación estelar sigue siendo celebrada en Barranquilla y Puerto Colombia como si todavía siguiera vistiendo los colores del conjunto tiburón.