Un joven adicto a las drogas, enfermo, es motivo de asombro y preocupación para los habitantes del municipio atlanticense.

Por: Javier Díaz – www.elambito.com ‘ZOMBIE’ DE SOLEDAD

Dicen que por las calles del barrio Primero de Mayo, de Soledad, camina un ‘zombi’. Se trata de un habitante de la calle cuya apariencia es parecida a los muertos vivientes de las películas de ficción. Tiene los ojos inflamados y un enorme agujero en la parte trasera de la cabeza.

Camina rápido y vistiendo un jean y una camisilla ajada y deshilachada que alguna vez fue blanca. Casi siempre lleva en su boca un tabaco de marihuana, según dicen los moradores del sector. No se sabe qué fue lo que pasó en la cabeza, pero nadie deja de sorprenderse al ver lo que parece ser su cráneo partido y su cerebro expuesto.

Comentan los vecinos que duerme en un caño cerca de la calle 16, en la parte trasera del barrio. Muchos critican a las autoridades de salud porque no es posible que una persona con una enfermedad tan delicada permanezca en la calle sin atención médica.

“Ese señor se puede morir en cualquier momento. Ya tiene bastante tiempo así y no le pasa nada, no sabemos cómo es que está vivo, fuera uno y ya se hubiera muerto”, dijo una de las vecinas del barrio.

A pesar del agujero en la cabeza, los ojos casi cerrados por la hinchazón, sus piernas con venas que parecieran a punto de estallar y lesiones menores en casi todo su cuerpo, este hombre camina como si estuviera totalmente sano.

Los policías del sector también lo ven frecuentemente pero nunca han tenido problemas con él a pesar de su condición de habitante de la calle y de que, de acuerdo a los vecinos, es consumidor de drogas.

En el barrio piden a las autoridades de salud que busquen a este sujeto para que le brinden atención médica, pues temen que en cualquier momento tantas infecciones terminen causándole la muerte.

Lo encontramos…

Pero, ¿cuál es el verdadero nombre del que llaman el ‘zombi’ de Soledad? Un equipo periodístico de www.elambito.com buscó a este hombre. Fue un recorrido por las polvorientas calles del barrio.

Los vecinos señalaron quiénes son sus familiares y fueron ellos quienes apoyaron la búsqueda. Luego de varios minutos rodeando el sector, la tía de Jonathan Castro Silva, su nombre de pila, lo divisó acostado junto al portón de metal de una de las factorías del barrio.

Se había cambiado de ropa, llevaba puesta una camiseta de la Selección Colombia y una bermuda beige. Tan pronto vio a sus parientes que le llevaron leche y pan, les pidió una moneda. Conversó un rato con ellos y como si no notara el grave daño en su cabeza dijo que no necesitaba ayuda.

Los familiares de Jonathan contaron que su madre falleció y que él era pintor. También que nunca prestó atención a los consejos de sus parientes y que las malas compañías lo llevaron al mundo de la droga. Igualmente, relataron esos momentos en que el joven estaba lúcido y sano, cuando departir con los amigos del barrio era lo que más le gustaba. Será por eso que de las únicas personas que se acuerda son ellos.

Jonathan (El de la izquierda) junto a sus primos y amigos del barrio hace unos años.

Milagros Murillo, tía del muchacho, también relató lo difícil que ha sido para su familia el tener que vivir con la impotencia de tenerlo enfermo y perdido en las drogas. Han hecho hasta lo posible por sacarlo de las calles, dijo, pero no han podido. Quisieran encontrar una ayuda por parte de la Administración Municipal, pero tampoco la han recibido.

Sin embargo, la familia siempre está atenta a él. Aunque se escape de la casa y prefiera el peligro y las incomodidades de las calles, en su vivienda siempre tiene un plato de comida esperándolo. Igualmente una cama y las personas que desean que su vida cambie para bien de una vez por todas.


En medio del drama hay una esperanza. Luego de que este medio expusiera el caso a las autoridades de salud de Soledad, tal parece que el joven será atendido en un centro hospitalario. Su tío explicó que funcionarios se pusieron en contacto con la familia y dijeron que lo buscarían y en una ambulancia lo llevarían a una urgente revisión por parte de especialistas.

 

 Sin embargo, los parientes creen que esto no es suficiente, pues temen que una vez curado Jonathan recaiga en las drogas y vuelva a las calles, por eso piden que les ayuden a internarlo en una clínica de reposo.