En los próximos cuatro años, Barranquilla tiene el reto de ser una ciudad atractiva y próspera, consolidada como un ecosistema donde se den todas las condiciones para una economía productiva y con oportunidades para todos.

Por: Kevin Franco – www.elambito.com

Bajo esa consigna se llevó a cabo la mesa de expertos para la construcción del Plan de Desarrollo 2020-2023, en la que directores gremiales, presidentes de empresas y representantes de la academia y otras entidades locales dieron a conocer sus ideas frente a los cuatro retos de ciudad que plantea la administración distrital.

El ejercicio de construcción colectiva fue liderado por el secretario de Desarrollo Económico, Ricardo Plata Sarabia, quien concluyó: “Hemos recibido complementos y validaciones de nuestro primer esbozo sobre los proyectos de los próximos cuatro años en materia de desarrollo económico. Sus aportes nos invitan a seguir trabajando en conjunto por la visión de nuestra Barranquilla Imparable”.

Algunas de las propuestas de los asistentes se orientaron, entre otros temas, al diseño y ejecución de estrategias integrales para la atracción de inversión, desarrollo empresarial, empleo de calidad, emprendimiento, y exportación de bienes y servicios.

En ese orden de ideas, uno de los focos en la mesa de trabajo fue el bilingüismo, una de las apuestas bandera en el programa de gobierno del alcalde Jaime Pumarejo, ya que le apunta al objetivo de internacionalización de la ciudad y de su aparato productivo.

Al respecto se refirió el cofundador de NativApps y representante legal de Jumio S.A.S., Gustavo de la Vega, quien afirmó que implementar el bilingüismo “es fundamental para apuntarle a una economía globalizada. Barranquilla es, por excelencia, una ciudad de servicios, con un mercado potencial de 320 millones de personas que debemos saber aprovechar”.

A su turno, y con el fin de apoyar e incentivar la conexión a mercados internacionales, la presidente de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi), Rosmery Quintero, planteó la “unidad de mejora regulatoria para desarrollar el tejido empresarial y hacer más atractiva la inversión a Barranquilla”.

Entre los principales aportes expuestos también se destacaron la generación de valor del capital humano y de las empresas locales; el fomento de la Ciencia, Tecnología e Innovación en el ecosistema emprendedor; el desarrollo de infraestructura y logística para la exportación de bienes y servicios, y la competitividad como eje transversal de las políticas públicas.