El cantante lideraba una red que se dedicaba al envío de cocaína a Europa.

Por: Jennifer Cadenas- www.elambito.com

 El intérprete de canciones reconocidas como “Yo quiero un beso”, “El que te gusta de ti”, “No lo niegues más” entre otras, fue capturado en horas de la mañana en la ciudad de Bogotá en una operación coordinada con la Fiscalía General de la Nación.

Junior Martínez o Humberto de Jesús Martínez, “La revelación Vallenata”, de acuerdo a las investigaciones lideraba una organización narcotraficante responsables del envío de cocaína en encomiendas a Holanda y Alemania.

En la operación en que se hace efectiva la orden de captura, también se llevan a los seis integrantes de la red.

El artista truncó su carrera cuando se involucró en el negocio criminal del narcotráfico, su música había pasado las fronteras, sus giras por el antiguo continente le permitieron no solo conocer de su cultura sino hacerse de nuevos amigos con quienes adelantó negocios ilícitos relacionados con el narcotráfico.

El hermano del cantante, manager y a la vez abogado, también fue capturado en el occidente de Bogotá. En cada ciudad donde se presentaba aprovechaba para contactar traficantes locales y así crear nuevas rutas de envíos de sustancias alucinógenas.

El modus operandi consistía en un directorio de compradores de drogas conocido como “Mezcladores del vallenato”, más de 100 personas se conectaban a diario para la compra y venta.

Al mismo tiempo “El señor de los cheques”, como se le conocía a Orlando Ramírez, quien se encargaba de financiar la compra de alucinógenos y contactar a funcionarios de las empresas de envíos para facilitar el ingreso de la droga al aeropuerto el Dorado.

“El señor de la pintura” así lo identificaron las autoridades, porque se encargaba de preparar las artesanías que contaminaba con el alcaloide, posteriormente las pintaba y decoraba para enviar a Holanda y Alemania.

Todos los integrantes de la organización tenían participación directa en el tráfico de alcaloides, con frecuencia se reunían en una taberna en donde “La revelación vallenata” amenizaba la reunión con sus interpretaciones, allí no solo repartían las ganancias obtenidas a través de este negocio criminal, sino que determinaban nuevas rutas a través de las giras del artista.