Desconsolados se encuentran los familiares del pequeño Ronny Díaz, quién lastimosamente falleció luego de recibir una descarga eléctrica en su casa.

Por: Vanessa Chamorro – elambito.com  niño electrocutado en Galapa

El padre del menor Ronny David Díaz Amaranto, fue el único que en medio del dolor pudo levantarse y acercarse a medicina legal a recibir el cuerpo de su pequeño hijo. El progenitor afirma que su esposa aún se encuentra en shock, con mucha tristeza, sin comer ni dormir después de lo sucedido y no ha sido capaz de levantarse de la cama.

“Yo estaba en el trabajo, a mí me llamaron a decirme y no he querido preguntar porque mi esposa está muy mal, muy deprimida por lo que sucedió” comentó Joel Díaz.

Según lo que cuenta el padre del pequeño, el niño se encontraba jugando en la cama porque la mamá lo estaba cambiando, de pronto, sus juguetes perdieron valor cuando a unos centímetros de él observó unos cables que le llamaron mucho la atención, el menor inocentemente se acercó a ellos para agarrarlos y jugar, sin embargo, cuando el bebé tocó uno de los cables infortunadamente recibió una fuerte descarga eléctrica que lo dejó inconsciente, cuando la madre se percata de lo ocurrido volteó e intentó cogerlo pero el niño ya estaba desplomado entre las sábanas.

“Yo no le pregunto, ella me dice que en un descuido, un espabilón por estar cambiándolo, cuando ella miró ya el bebé estaba pegadito, ella lo vio y lo fue a quitar pero le pasó corriente” relató Joel.

En medio de su desesperación la madre entendió la gravedad del asunto y trasladó al menor al Centro Médico San Cristóbal del municipio de Galapa. El profesional Nicolás Ramos valoró al bebé y por los traumas causados decidió llevarlo en una ambulancia al Hospital Universidad del Norte, donde con la cabeza agachada y los ojos aguados, el médico Sinforoso Acosta anunció que el menor había ingresado sin signos vitales y pese a sus esfuerzos por reanimarlo Ronny Díaz falleció.

Entre lágrimas y con voz entrecortada, Joel afirmó que el dolor es indescriptible, no sabe cómo se le escapó el motor de su vida y así mismo pidió a los demás padres que cuiden a sus hijos, porque el sentimiento de una perdida cómo está es muy fuerte.

“Yo me veo muy bien por fuera pero por dentro llevo una tristeza muy fuerte, es un golpe muy duro que nos da la vida, y le digo a los padres que esto es un dolor muy grande y uno no sabe ni como hacer, cuiden a sus hijos, ¿qué no cambiaría yo por tenerlo aquí? Él era el motor de mi vida.” Dijo el progenitor.