Cada vez que es llevado al cementerio, el canino encuentra tranquilidad al recostarse al ataúd de su dueña.

Por: Redacción


Con estas imágenes que fueron grabadas por una hermana de la mujer fallecida, se demuestra por qué el perro es el mejor amigo del hombre.


La muerte no se convirtió en la razón para olvidar a su amo, Benito, como es llamado el pequeño canino, se muestra algo intranquilo por momentos, pero cuando es llevado al Campo Santo a visitar a su fallecida dueña, todo se convierte en felicidad, familiares de la mujer lo acercan al ataúd, y él se queda tranquilo recostado.


Belén, hermana de la Joha, la ama del cachorro, grabó algunos momentos de la historia entre perro y amo, en el que la demostración de amor entre ellos continuará hasta después de la muerte.


Aunque han pasado cuatro años desde la muerte de Joha, los dos años que compartieron juntos, estuvieron llenos de tanto amor, que pareciera que los años de fallecida no hubieran pasado.


En el cementerio el pequeño canino muestra con ladridos y saltos, sus ganas de poder estar cerca al féretro de Joha, todo vuelve a la tranquilidad hasta que la peluda mascota es dejado recostarse al ataúd quien fuera su mejor amiga.}