Un joven futbolista de tan solo 17 años de edad falleció, luego de que un fuerte balonazo atajado con su pecho le causara un paro cardiorespiratorio.

Por: Marianella Pérez- www.elambito.com 

El fútbol juvenil argentino está de luto. Un joven encargado de proteger la portería de su equipo Unión de Golondrina en Argentina, quedó sin vida en medio de la fuerte atajada de un penalti que realizó con su pecho.

Según relatan los familiares del joven, ‘piki’  se sostuvo en pie esperando a que el jugador del equipo rival lanzara un pelotazo con la ilusión de atajarlo. Y si, el cumplió su objetivo, en medio del fuerte balonazo el joven logró colocar su pecho y evitó que el equipo contrario anotara en su arco . De inmediato, este fue a celebrar con sus compañeros, pero sorpresivamente en tan sólo segundos se desplomó entre abrazos.

Varios testigos afirmaron que en medio del accidente no había la presencia de alguna ambulancia, por lo que tuvieron que trasladarlo en una camioneta hasta el Hospital Reconquista en la provincia de Santa fé, Argentina. Sin embargo, no pasó mucho tiempo cuando los médicos informaron la lamentable noticia, el joven futbolista presentaba un paro cardiorrespiratorio y no les fue posible reanimarlo.

El partido pasó a un segundo plano, la celebración se acabó, todos lamentaban la muerte del guardametas, e incluso la Liga Regional Norteña que actualmente se encontraba disputando el joven fallecido.

Finalmente, por la muerte del jugador, el fiscal del Ministerio Público de la Acusación de Reconquista (MPA)  Alejandro Rodríguez, consideró, tras investigar el suceso, que se trató de ”una fatalidad”, por lo que no se ha ordenado la realización de una autopsia.